El vibe marketing es una forma de trabajar el marketing con inteligencia artificial en la que tú defines la estrategia, la identidad, el tono y la intención de una campaña, mientras la IA se encarga de ejecutar buena parte de las tareas necesarias para llevarla al mercado.
Esto puede incluir investigar, redactar, diseñar, segmentar audiencias, generar variaciones, distribuir contenidos, analizar resultados e incluso proponer ajustes.
Pero conviene aclararlo desde el principio: hacer vibe marketing no consiste simplemente en pedirle a ChatGPT que escriba un texto o genere una campaña.
La diferencia está en quién dirige el proceso.
En un sistema de vibe marketing bien planteado, la IA no decide qué representa tu marca, a quién debes dirigirte ni qué quieres hacer sentir. Esa responsabilidad sigue siendo tuya. La IA acelera y amplía una dirección que debería existir previamente.
Y ahí está también el principal riesgo: si la dirección que le das es vaga, superficial o intercambiable, la inteligencia artificial no corregirá el problema. Lo multiplicará.
Qué es el vibe marketing, en pocas palabras
El vibe marketing es un enfoque de marketing nativo de la IA en el que tú o tu equipo:
- Definís el objetivo, el contexto y la intención.
- Establecéis el tono, la personalidad y los límites de la marca.
- Utilizáis modelos de IA y automatizaciones para ejecutar el trabajo.
- Revisáis, corregís y dirigís las sucesivas iteraciones.
- Aprendéis de los resultados y volvéis a ajustar el sistema.
Klaviyo lo describe como un modelo en el que puedes concentrarte en la esencia creativa y en el resultado que buscas, mientras la IA construye activos, coordina acciones, define segmentos, prueba y optimiza campañas. Averi AI lo resume como la combinación de intuición cultural, criterio creativo y automatización. HubSpot también utiliza el término para describir el uso de IA y automatización destinado a producir contenido auténtico y eficaz a escala.
Por tanto, el valor no está únicamente en producir más.
El verdadero cambio consiste en pasar de ejecutar personalmente cada tarea a dirigir un sistema que ejecuta tareas siguiendo tu intención.
De dónde surge el término vibe marketing
El origen está en el desarrollo de software.
En febrero de 2025, Andrej Karpathy utilizó el término vibe coding para describir una manera de programar basada en expresar mediante lenguaje natural lo que quieres conseguir y dejar que un modelo de inteligencia artificial escriba gran parte del código.
Karpathy hablaba, de manera deliberadamente informal, de entregarse a la dinámica de la IA y llegar a “olvidarse de que el código existe”.

El concepto se trasladó rápidamente al marketing.
Si puedes describir una aplicación y permitir que la IA escriba el código, también puedes describir una campaña, un público, una emoción o un resultado comercial y dejar que diferentes herramientas construyan una parte considerable de la ejecución.
Ya no tienes que redactar personalmente cada anuncio, diseñar cada pieza o configurar manualmente cada automatización. Tu papel empieza a parecerse más al de un director creativo, un estratega o un orquestador.
Conviene señalar que vibe marketing todavía no tiene una definición universalmente aceptada. Algunas fuentes, como Salesforce, lo emplean en un sentido más amplio para referirse a un marketing centrado en provocar una emoción alrededor de la marca. Otras, como Klaviyo, HubSpot o Averi AI, lo relacionan directamente con sistemas de producción y ejecución impulsados por inteligencia artificial.
En este artículo utilizamos esta segunda acepción: vibe marketing como modelo operativo de marketing dirigido por ti y ejecutado, en gran medida, mediante IA.
Vibe marketing no es dejar que la IA haga tu marketing
Esta distinción es fundamental.
Nosotros utilizamos inteligencia artificial tanto en nuestro propio marketing como en proyectos de clientes. La aplicamos para investigar, ordenar información, plantear enfoques, desarrollar contenidos, generar alternativas, revisar estructuras o acelerar determinadas tareas.
Y hemos comprobado que existe una línea muy fina entre dos instrucciones aparentemente similares:
- Una puede producir un resultado útil, específico y coherente.
- La otra puede generar algo correcto en apariencia, pero completamente genérico.
Incluso cuando el resultado es técnicamente bueno, puede seguir fallando.
Puede estar bien escrito, correctamente estructurado y no contener errores evidentes. Sin embargo, puede sonar igual que otras cien marcas, no aportar ninguna perspectiva propia y dejar de conectar con tu audiencia.
Ese es uno de los mayores malentendidos sobre el vibe marketing: la calidad formal no garantiza la relevancia ni la conexión emocional.
La IA puede redactar un texto impecable que nadie quiera leer.
El problema del contenido correcto pero impersonal
Hace poco, Pablo se dio de baja de una newsletter que llevaba tiempo siguiendo.
El caso resulta especialmente significativo porque Pablo es precisamente de esas pocas personas que todavía se leen realmente las newsletters. No se limita a abrirlas, escanearlas y archivarlas. Las lee.

No se dio de baja porque los textos estuvieran mal redactados. Tampoco porque hubieran dejado de publicar.
Se dio de baja porque empezó a notar que ya no había nadie detrás.
Los asuntos seguían siendo correctos. Los párrafos estaban ordenados. Las recomendaciones parecían razonables. Pero cada edición sonaba más previsible, más uniforme y más cercana a una plantilla generada que a una persona con algo concreto que decir.
La publicación había ganado capacidad de producción y perdido identidad.
Esto es algo que también vemos cuando trabajamos nuestro propio marketing y el de clientes. Puedes acelerar mucho la producción, pero si no vigilas la identidad, la perspectiva y la intención, puedes terminar publicando más y conectando menos.
Klaviyo diferencia precisamente entre un buen y un mal vibe marketing. El primero utiliza IA, pero parte de datos, contexto, audiencia e identidad de marca. El segundo es rápido y voluminoso, pero genérico: todas las marcas empiezan a sonar igual y la comunicación pierde intención.
La IA elimina fricción, pero no sustituye tu criterio.
Entonces, ¿qué cambia respecto al marketing tradicional?
El vibe marketing no elimina necesariamente las funciones clásicas del marketing. Cambia la forma en que las organizas y ejecutas.
| Aspecto | Marketing tradicional | Vibe marketing |
|---|---|---|
| Punto de partida | Brief, planificación y reparto de tareas | Intención, contexto, criterios y sistema de IA |
| Papel humano | Estrategia y ejecución manual | Estrategia, dirección, revisión y decisión |
| Papel de la IA | Herramienta auxiliar puntual | Capa operativa integrada en el flujo |
| Producción | Secuencial y dividida por especialistas | Iterativa, conectada y parcialmente automatizada |
| Variaciones | Limitadas por tiempo y presupuesto | Generación rápida de múltiples alternativas |
| Principal cuello de botella | Capacidad de producción | Calidad del contexto y criterio de quien dirige |
| Riesgo principal | Lentitud y fragmentación | Homogeneización y pérdida de identidad |
En una agencia tradicional, una campaña podía pasar por estrategia, cuentas, redacción, dirección de arte, producción, medios y analítica.
Cada transferencia requería tiempo y podía diluir parte de la intención original.
Con el vibe marketing, tú o un equipo reducido podéis dirigir una parte mucho mayor del proceso. Pero esto no significa que todas las funciones anteriores hayan dejado de ser necesarias. Significa que puedes concentrar y automatizar parte de la ejecución.
El trabajo no desaparece completamente. Se desplaza desde la producción hacia la definición, el contexto, la supervisión y la toma de decisiones.
El modelo V.I.B.E.: una forma de entender el concepto
Averi AI propone un marco denominado V.I.B.E. para diferenciar el vibe marketing estratégico de la simple generación masiva de contenidos con IA.
No es un estándar oficial de la industria, pero resulta útil para comprender los principios que deberías aplicar.

V — Velocity: velocidad
La IA te permite investigar, crear, probar y modificar campañas mucho más rápido.
La velocidad, sin embargo, no debería convertirse en el objetivo final. Publicar diez veces más contenido irrelevante solo te permite fracasar con mayor eficiencia.
La ventaja aparece cuando la rapidez te permite aprender, corregir y responder antes.
Nosotros lo vemos constantemente: la IA resulta muy útil cuando acorta el tiempo entre una idea y una prueba real. Deja de ser útil cuando la velocidad se convierte en una excusa para publicar sin pensar.
I — Identity: identidad
Antes de automatizar tu comunicación tienes que definir qué hace reconocible a tu marca.
Esto incluye:
- Tu perspectiva.
- Tu tono.
- Las ideas que defiendes.
- Las expresiones que utilizas o evitas.
- Tu estética.
- El tipo de relación que estableces con tu audiencia.
- La transformación que prometes.
La identidad no puede reducirse a pedirle a la IA que utilice un tono “profesional, cercano e inspirador”. Esa descripción podría pertenecer a miles de empresas.
Necesitas proporcionarle referencias, decisiones y límites mucho más concretos.
Cuando trabajamos con IA para nosotros o para clientes, una de las diferencias más claras aparece precisamente aquí. Si alimentas el sistema con contexto real, criterios propios y ejemplos bien elegidos, el resultado puede ser muy bueno. Si solo das una instrucción superficial, la IA rellena los huecos con lo más probable, no con lo más adecuado para tu marca.
B — Boundaryless: sin fronteras
El vibe marketing reduce la separación rígida entre estrategia, creación, distribución y análisis.
Si detectas una oportunidad, puedes investigar, plantear el mensaje, generar diferentes formatos, publicarlos y analizar la respuesta dentro de un mismo flujo.
Esto facilita que la intención inicial se conserve durante todo el proceso.
También te obliga a adquirir una visión más completa. Ya no basta con dominar una única tarea aislada; necesitas entender cómo se relacionan estrategia, creatividad, tecnología, datos y negocio.
E — Emotions first: emociones primero
Las personas no reaccionan únicamente a las características de un producto. Reaccionan a lo que ese producto significa y a cómo les hace sentirse.
La IA puede producir cientos de mensajes, pero tú tienes que decidir qué emoción quieres activar y si esa emoción encaja con tu marca, tu audiencia y el momento.
Es una de las paradojas del vibe marketing: cuanto mayor es la capacidad de automatización, más importante se vuelve tu sensibilidad.
Qué significa el vibe marketing para tu academia online
En una academia o negocio formativo, la facilidad para producir contenido puede resultar especialmente engañosa.
La IA puede ayudarte a generar rápidamente:
- Artículos SEO.
- Publicaciones para redes sociales.
- Secuencias de correos.
- Descripciones de cursos.
- Anuncios.
- Guiones de vídeo.
- Recursos descargables.
- Mensajes de seguimiento.
- Variaciones para diferentes públicos.
Pero no necesitas simplemente publicar más.
Necesitas comprender qué preocupa a tus potenciales alumnos, qué objeciones frenan la compra, qué diferencia tu metodología, qué autoridad tienes como formador y qué experiencia quieres construir antes, durante y después de la formación.
En Creative Now, esta cuestión afecta directamente a nuestro trabajo de marketing para academias online y plataformas de e-learning
La IA puede ayudarte a desarrollar y escalar el sistema. Pero la estrategia debe partir de tu modelo de negocio, de tu propuesta formativa y de la realidad de tus alumnos.
Una academia de oposiciones, una escuela de formación corporativa y un profesional que comercializa sesiones individuales pueden utilizar herramientas parecidas. Lo que no deberían compartir es la misma estrategia, los mismos argumentos ni la misma personalidad.
Si utilizas las mismas instrucciones genéricas que todo el mundo, acabarás publicando una versión ligeramente distinta del mismo marketing.
Antes de hacer vibe marketing, necesitas saber esto
No entraremos aquí en el proceso de implantación paso a paso. Ese será el objeto de otro artículo.
Pero antes de comenzar conviene que asumas seis principios.

1. La IA no puede escalar una estrategia que no existe
Puede rellenar los huecos con respuestas plausibles, pero eso no equivale a una estrategia.
Si no has definido el posicionamiento, el público, la oferta y la diferencia competitiva, el sistema generará contenidos apoyándose en patrones comunes del mercado.
El resultado probablemente parecerá profesional. También se parecerá al de tus competidores.
2. Tienes que documentar tu marca
La información importante no puede permanecer únicamente en tu cabeza, en la del fundador, en la del director creativo o en la del responsable de marketing.
Tienes que documentar:
- Posicionamiento.
- Público.
- Propuesta de valor.
- Argumentos.
- Objeciones.
- Casos reales.
- Tono.
- Criterios visuales.
- Límites.
- Ejemplos aprobados y rechazados.
Cuanto mejor sea este contexto, menos dependerá el resultado de un prompt aislado.
3. Pedir algo no equivale a dirigirlo
Una instrucción como “haz una campaña original para vender este curso” no contiene dirección suficiente.
Dirigir implica que definas qué problema quieres resolver, qué debe entender tu público, qué debe sentir, qué debe hacer después y qué elementos no pueden aparecer.
El nuevo valor profesional se encuentra, en gran medida, en formular mejor el problema y evaluar críticamente la respuesta.
4. Revisar no es comprobar que no haya errores
Cuando revises una pieza creada con IA, deberías preguntarte:
- ¿Esto podría publicarlo cualquier competidor?
- ¿Aporta una idea propia?
- ¿Suena a nuestra marca?
- ¿Parte de información real?
- ¿Representa correctamente al cliente?
- ¿Conecta con una preocupación concreta?
- ¿Publicaríamos esto si lo hubiera redactado una persona?
Que el texto sea correcto no significa que debas publicarlo.
5. La velocidad aumenta tu responsabilidad
Cuando producir una campaña requería semanas, existía una limitación natural.
Ahora puedes generar decenas de piezas en una tarde. Por eso resulta más importante decidir cuáles merecen salir y cuáles no.
El vibe marketing no debería convertirte en una máquina de publicar. Debería permitirte utilizar mejor tu tiempo y reaccionar con más precisión.
6. Mide la conexión, no solo la producción
El número de contenidos, variaciones generadas o campañas lanzadas son métricas de actividad.
Las métricas relevantes siguen siendo otras:
- Atención.
- Respuesta.
- Recuerdo.
- Suscripciones.
- Conversaciones.
- Solicitudes comerciales.
- Ventas.
- Retención.
- Confianza.
El objetivo no es demostrar cuánto trabaja la IA. Es mejorar el resultado de tu negocio.
¿Qué pasará con las agencias y los profesionales del marketing?
Es una pregunta que nos preocupa y que no tiene una respuesta cerrada.
Yo vengo de trabajar en agencias de publicidad multinacionales de toda la vida. Conozco el modelo tradicional, los equipos, los procesos, los departamentos y el número de personas que podían intervenir en una campaña.
Muchas de esas tareas están empezando a comprimirse.
Con criterio, experiencia y un buen sistema de inteligencia artificial, hoy puedes producir una cantidad de trabajo que antes exigía la intervención de varios perfiles.
Sería absurdo negar que determinados puestos están en riesgo. También sería un error concluir que la inteligencia artificial puede sustituir automáticamente todo el conocimiento acumulado en esos puestos.
El Foro Económico Mundial calcula que la transformación del mercado laboral podría afectar al 22 % de los empleos hasta 2030, con funciones desplazadas y otras nuevas creadas. Al mismo tiempo, señala que las capacidades tecnológicas deberán combinarse con pensamiento creativo, flexibilidad y otras habilidades humanas.
La Organización Internacional del Trabajo estima que uno de cada cuatro empleos presenta algún grado de exposición a la IA generativa, pero advierte de que exposición no equivale a desaparición. Según el análisis de la OIT, la transformación de tareas es más probable que la automatización completa de la mayoría de las ocupaciones.
En las agencias probablemente veremos equipos más pequeños, perfiles más híbridos y menos separación entre creatividad, estrategia, tecnología y análisis.
También veremos desaparecer parte del trabajo de producción rutinaria.
No sabemos con precisión cómo será el entorno laboral resultante. Lo que sí sabemos es que ignorar estas herramientas no va a protegerte.
Nuestra posición es aplicarlas progresivamente en el trabajo diario, aprender dónde aportan valor y detectar dónde deterioran el resultado. Sin volvernos locos, sin adoptar cada herramienta que aparece y sin copiar automáticamente lo que hacen otras agencias.
La ventaja no estará en utilizar la misma IA que todo el mundo. Estará en utilizarla con más contexto, mejor criterio y una dirección propia.
¿El vibe marketing sustituirá a las agencias?
No necesariamente, pero sí cambiará lo que puedes esperar de ellas.
Si una agencia basa casi todo su valor en producir textos, imágenes y variaciones básicas, tendrá cada vez más dificultades para justificar ese modelo.
En cambio, una agencia que entienda tu negocio, defina la estrategia, construya sistemas, conecte herramientas, interprete datos y mantenga la identidad de tu marca seguirá teniendo una función relevante.
No necesitarás pagar únicamente por horas de ejecución.
Necesitarás pagar por:
- Diagnóstico.
- Criterio.
- Dirección.
- Especialización.
- Diseño de sistemas.
- Integración tecnológica.
- Supervisión.
- Aprendizaje acumulado.
- Capacidad para convertir herramientas en resultados.
La IA reduce el valor de la ejecución indiferenciada. No reduce necesariamente el valor del conocimiento que permite decidir qué ejecutar.
Vibe marketing: más capacidad, pero también más ruido
El vibe marketing te permite acceder, incluso con un equipo pequeño, a capacidades que antes exigían más tiempo, presupuesto y especialistas.
Eso es una oportunidad real.
También significa que miles de marcas pueden producir simultáneamente más artículos, más vídeos, más anuncios y más correos.
El problema futuro no será la falta de contenido.
Será la dificultad para encontrar algo que merezca tu atención.
Por eso, la identidad, la experiencia, el pensamiento crítico y la conexión con tu audiencia no se vuelven menos importantes con la inteligencia artificial. Se vuelven más importantes.
La tecnología facilita la producción. La diferencia seguirá dependiendo de que tengas algo propio que decir.
Preguntas frecuentes sobre vibe marketing
¿Qué es el vibe marketing?
El vibe marketing es un modelo de trabajo en el que tú defines la estrategia, la identidad y la intención de una campaña, mientras herramientas y agentes de inteligencia artificial ejecutan tareas como investigación, creación, segmentación, distribución y optimización.
¿Vibe marketing es lo mismo que utilizar ChatGPT?
No. Utilizar ChatGPT para una tarea aislada es simplemente usar una herramienta de IA. El vibe marketing implica integrar la inteligencia artificial dentro de un sistema de marketing dirigido, conectado e iterativo.
¿Qué hace un vibe marketer?
Como vibe marketer, defines objetivos, aportas contexto, diriges sistemas de inteligencia artificial, revisas resultados y tomas decisiones estratégicas. Tu trabajo se concentra menos en ejecutar manualmente cada tarea y más en orquestar el conjunto.
¿El vibe marketing produce contenido genérico?
Puede hacerlo si lo utilizas sin identidad, datos, contexto ni criterio editorial. La IA tiende a recurrir a patrones probables. Para obtener resultados diferenciados necesitas aportarle información propia, ejemplos, restricciones y revisión humana.
¿Puedes utilizar el vibe marketing en una academia online?
Sí. Puedes aplicarlo a investigación de audiencias, contenidos SEO, email marketing, campañas, automatizaciones, segmentación y seguimiento del alumno. Pero debes adaptarlo a tu modelo formativo, a tu público y a tu propuesta de valor.
¿El vibe marketing sustituirá a los profesionales?
Automatizará o reducirá determinadas tareas, pero seguirá requiriendo estrategia, criterio, conocimiento del cliente, creatividad, supervisión y capacidad de decisión. El impacto más probable será una transformación de los puestos y de los equipos.
Conclusión: primero criterio, después automatización
El vibe marketing no es una nueva manera de producir contenido genérico más deprisa.
Bien entendido, es un cambio en la forma de organizar tu marketing: tú defines la dirección y construyes el contexto; la inteligencia artificial acelera la ejecución, conecta tareas y permite iterar.
Mal entendido, se convierte en una fábrica de contenidos formalmente correctos, pero impersonales e intercambiables.
Nosotros ya lo estamos incorporando en nuestro propio trabajo y en el de nuestros clientes. Algunas aplicaciones nos permiten ahorrar muchas horas y llegar a soluciones mejores. Otras demuestran que delegar demasiado pronto puede borrar precisamente aquello que hacía valiosa una comunicación.
Por eso, antes de preguntarte qué herramientas utilizar o cómo automatizar una campaña, conviene que respondas preguntas más básicas:
¿Qué quieres representar?
¿Qué sabes de tu audiencia?
¿Qué perspectiva puedes aportar?
¿Qué no deberías delegar?
¿Quién decidirá si el resultado es realmente bueno?
Solo entonces tiene sentido empezar a construir un sistema.
Si gestionas una academia o empresa formativa, esto implica integrar la IA dentro de una estrategia de marketing adaptada a tu modelo de negocio y a tus alumnos.

